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Lo
primero que llama la atención de esta villa
es su principal vía de acceso des de Palma.
La carretera de Palma a Sineu, conocida con el nombre
de camino viejo de Sineu, ya nos acerca a los rasgos
característicos que definen el pueblo: reminiscencias
de realeza y de nobleza, la payesia y la ruralia.
Esta carretera es la única de Mallorca que
comunica Palma con el centro de la isla sin atravesar
ningún núcleo de población hasta
que llega a su destino: Sineu.
Son dos las peculiaridades, que atraerán nuestro
interés: las fachadas de las casas, que denotan
un estilo inequívoco de la Mallorca medieval,
noble y señorial, pero también sencilla
y austera, y por otra parte, el habla de sus gentes,
ya que se identifican por unas particularidades inexistentes
en el resto de la isla.
Sineu es la capital de las ferias de primavera.. Sineu
es el pueblo que convoca mas visitantes por la feria
que se celebra anualmente el primer domingo de mayo.
Esta feria, eminentemente agrícola y ramadera,
convierte todo el pueblo en una fiesta en la que se
hacen transacciones comerciales importantes para el
desarrollo económico-social de los pueblos
del Pla.
Es un privilegio heredado de tiempos del Rey Pere
VI d'Aragó que se mantiene en pleno auge y
que da una idea de la importancia económica
y agraria de Sineu como centro territorial del Pla
y de Mallorca a la vez.
Además de la feria, las procesiones de Semana
Santa son otras de las celebraciones que han dado
fama a Sineu. Congregan así mismo numeroso
público y este espera con devoción a
los penitentes que repartan confites.
Sineu, aún es un almacén de historia,
de señorío y de vila real por el hecho
de que los Reyes de Mallorca, Jaime II y Sancho establecieron
su residencia. Al lado de esta realeza nos encontramos
con la realidad: un pueblo payés, fiel a sus
tradiciones, consciente tanto de los beneficios como
de los perjuicios que implica estar en el centro de
la isla.
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